Cuenta la historia que una señora americana, en prueba de amistad, le regaló un periquito (o perico) a un caballero inglés, quien pensando que se lo había regalado para el almuerzo, se lo zampó. Al día siguiente, al preguntarle la señora por el perico, el inglés respondió “Oh, señora, bueno, magnífico, pero estar muy dura la pata de perico”…estos ingleses…

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.